20. Panteón Ohlsson
- Año: 1904
- Propietario: Olof Ohlsson
- Promotor: Olof Ohlsson
- Maestro de obras: Domingo Eceiza
- Ejecución: Aguirre (Hijos de Marcial Aguirre)
- Estilo arquitectónico: Neoclásico
- Actividad: Ingeniero y diplomático
- Fecha Nacimiento-Muerte: 1872-1935
Neoclásico. Destaca la plástica de la caligrafía en las placas de los finados. Ohlsson mira hacia el origen de sus antepasados para encontrar cobijo en su última morada. Se inspira en la tendencia del Celtic Revival de principios del siglo XIX y en el culto que la literatura escandinava del Romanticismo rindió a la época vikinga.
Olof Ohlsson (1872, Malmö – 1935, San Sebastián), ingeniero y cónsul sueco en San Sebastián, trabajó como ingeniero jefe en la Sociedad Española de Construcciones Metálicas, actual CAF de Beasain. En 1913 obtuvo dos patentes en el ámbito ferroviario: una sobre bisagras para puertas de vagones de mercancías y otra sobre placas de guarda para vehículos. En 1916, posiblemente ya vinculado al taller “Herederos de Ramón Múgica”, registró una nueva patente sobre topes para vagones. Se casó con Pepita Múgica (1879-1969), hija de Ramón Múgica Echeverría, quien había iniciado su actividad en carpintería en Tolosa y se trasladó a San Sebastián en 1883. A la mecanización de su taller sumó la importación de maderas desde Suecia, Noruega y Finlandia, transformándolas localmente en productos de alta calidad.
En 1916 el taller incorporó el montaje de vagones de ferrocarril y ganó notoriedad con la fabricación de persianas mecánicas. Olof Ohlsson destacó este producto en la Revista del GATEPAC, AC.
Tras el fallecimiento de Ramón Múgica, la prensa destacó el legado dejado a los “Herederos de Ramón Múgica”.
Ramón Ohlsson Múgica (1911-1970), hijo de Olof, marchó en 1928 a Madrid junto a su primo Gabriel (Múgica) Celaya para estudiar Ingeniería Industrial, residiendo en la Residencia de Estudiantes con García Lorca. Se casó con Teresa Gascue (1910-1979), hija del ingeniero de minas Francisco Gascue, y destacada jugadora de hockey en los primeros años treinta.
Uno de los barcos que transportaba madera desde el norte llevaba por nombre “Pepita”.