16. Capilla Otamendi Machimbarrena
- Año: 1891
- Propietario: Familia Otamendi
- Promotor: Hermenegilda Dussinague, Vda. de José Civils Puig
- Arquitecto: Sebastián Camio
- Maestro de obras: José Mª Múgica
- Director de obras: Sebastián Camio
- Estilo arquitectónico: Neomedieval
- Actividad: Arquitectura e ingeniería
Neomedieval. Toma la austeridad del románico, aludiendo al carácter terrenal del finado, mientras que el deseo de una Resurrección en Cristo impulsa una verticalidad inspirada en el gótico. La línea de cornisa marca el límite entre ambos estilos. La cubierta se eleva en alto piñón y, trepando por ella hasta alcanzar la cruz, aparece la flor cerrada de loto. La puerta, despejada, es de cristal traslúcido con detalles en hierro, acorde con la orientación estilística del conjunto arquitectónico.
Si hay un apellido vasco que ha dejado una huella duradera en la villa de Madrid, ese es el de los Otamendi Machimbarrena. Los cuatro hermanos nacieron en San Sebastián, hijos de José Otamendi Orbegozo (1837-1909) y Juana Machimbarrena Echave (1850-1923). Los hermanos Machimbarrena Echave formaban a finales del siglo XIX una de las familias donostiarras más activas en el ámbito mercantil y empresarial. José Otamendi, en cambio, fue profesor, astrónomo, geógrafo y matemático, y dejó como legado urbanístico la estación meteorológica astronómica de la Plaza Gipuzkoa. En 1897, los Otamendi se trasladaron a Madrid por motivos laborales, donde se asentaron definitivamente.
El mayor de los hermanos, Joaquín —único que no está enterrado en el panteón familiar—, fue arquitecto y, junto a Antonio Palacios, responsable del Edificio de Comunicaciones en la Plaza de Cibeles, actual sede del Ayuntamiento de Madrid.
Miguel Otamendi Machimbarrena (1877-1958), ingeniero de Caminos e ingeniero electricista, estudió en Madrid y en Bélgica. Se dedicó desde joven a la docencia y en 1904, como delegado del gobierno español en una exposición en EE.UU., asistió a la inauguración del metro de Nueva York. Fue entonces cuando decidió impulsar la construcción del Metro de Madrid. Inauguró el primer tramo, Sol–Cuatro Caminos, el 17 de octubre de 1919 con el apoyo de inversores como Alfonso XIII y el Banco de Vizcaya. Siguió al frente del proyecto hasta que, en los años setenta, el Metro de Madrid pasó a manos públicas.
Los dos hermanos menores, José María (1885-1959) y Julián (1889-1966), ingeniero industrial y arquitecto respectivamente, se unieron a la compañía Urbanizadora Metropolitana fundada por su hermano Miguel. Esta empresa fue responsable de la construcción de parte de la Gran Vía, los barrios en torno a Cuatro Caminos, el desaparecido Estadio Metropolitano y la zona de AZCA. Entre sus edificios más emblemáticos destacan el Edificio España y la Torre Europa, levantados entre los años 40 y 50 en la Plaza de España, considerados en su momento las mayores construcciones del mundo con estructura de hormigón.
En agosto de 1989, la fusión de la Inmobiliaria y Urbanizadora Metropolitana de los Otamendi con la Inmobiliaria Vasco-Central del Banco de Vizcaya dio lugar a Metrovacesa, que se convertiría en una de las principales inmobiliarias de España.
José María Churruca Blasco, casado con María Otamendi Agarrista, hija de José María Otamendi, fue presidente de la Metropolitana y, tras la fusión, del consejo de administración de Metrovacesa hasta poco antes de su fallecimiento el 3 de junio de 1990. En 2003 solo quedaba un Otamendi como accionista de la empresa: su hijo Álvaro Churruca Otamendi.
‘Koshkeros, bautizados en San Vicente. Ingenieros del gran Madrid' Diario Vasco, 16 de febrero de 1966.