El protocolo ante carabelas portuguesas se adapta a la evolución del fenómeno

La mayoría de los ejemplares detectados son de pequeño tamaño y provocan picaduras leves

Publicado el 02/07/2026

El Ayuntamiento de San Sebastián recuerda que este verano se está registrando, una vez más, la presencia de carabelas portuguesas en las playas de la ciudad. Se trata de una situación que, aunque pueda resultar llamativa, no es excepcional, ya que este tipo de episodios se vienen produciendo de forma habitual durante las últimas temporadas de baño.

En la mayoría de los casos, los ejemplares detectados son de pequeño tamaño, con un diámetro inferior a los diez centímetros. La experiencia acumulada en los últimos años demuestra que las picaduras provocadas por estas carabelas suelen ser leves y, por regla general, no requieren el cierre de las playas.

Por este motivo, el Ayuntamiento aplica un protocolo actualizado desde el año pasado que adapta las medidas de prevención al riesgo real de los ejemplares detectados.

Un protocolo adaptado al tamaño de las carabelas

El principal cambio del protocolo es que el tamaño de las carabelas portuguesas se convierte en un criterio determinante para decidir las medidas a adoptar. Cuando se detectan ejemplares pequeños, la gestión es más flexible. En estos casos, el baño ya no se prohíbe automáticamente y serán los y las socorristas quienes evalúen la situación en cada momento.

Como norma general, se mantendrá la bandera amarilla, junto con la bandera de medusas, permitiendo el baño con precaución. La bandera roja queda reservada para situaciones de mayor riesgo.

El baño únicamente se prohibirá cuando se detecten:

  • 10 o más carabelas grandes en Ondarreta
  • 15 o más en La Concha o Zurriola
  • 2 o más en la isla de Santa Clara
  • O cuando se produzca una picadura tipo "latigazo" y se observen más ejemplares o no pueda retirarse el ejemplar causante

Asimismo, el personal de salvamento dispone de una mayor capacidad para adaptar el color de las banderas en función de la evolución de cada episodio, especialmente cuando se trate de ejemplares de pequeño tamaño.

El protocolo también refuerza el seguimiento de las playas. La situación será reevaluada como máximo cada dos horas, aunque ese intervalo podrá reducirse si las circunstancias cambian. Además, tras una prohibición del baño, siempre será necesario pasar previamente por bandera amarilla antes de recuperar la bandera verde.

Recomendaciones en caso de picadura

El Ayuntamiento recuerda que, en caso de sufrir una picadura de medusa o carabela portuguesa:

  • Es importante mantener la calma y seguir unas pautas básicas para minimizar sus efectos
  • Se recomienda lavar la zona afectada únicamente con agua de mar o suero fisiológico, evitando tanto el uso de agua dulce como frotar la piel
  • Si permanecen restos de tentáculos adheridos, deberán retirarse cuidadosamente con unas pinzas o un objeto similar, nunca con las manos.
  • Posteriormente, se aconseja aplicar frío durante un máximo de 20 minutos mediante una bolsa con hielo protegida por un paño o plástico, evitando el contacto directo del hielo con la piel. También conviene no rascar la zona afectada y evitar su exposición al sol.
  • En todos los casos, se recomienda acudir al puesto de socorrismo para ser atendido
  • Si el dolor es muy intenso o aparecen síntomas como dificultad respiratoria, mareos, náuseas o un empeoramiento del estado general, será necesario acudir de inmediato a un centro sanitario
  • En el caso específico de una picadura de carabela portuguesa, además de estas recomendaciones, podrá aplicarse una solución tópica de bicarbonato sódico siempre bajo la supervisión del personal de salvamento o sanitario

Llamamiento a la prudencia

El Ayuntamiento pide a la ciudadanía que extreme las precauciones cuando se detecte la presencia de carabelas o medusas en la playa. Se recomienda no manipular los ejemplares aunque parezcan muertos o fragmentados, avisar al personal de socorrismo de cualquier avistamiento y evitar permanecer o jugar en la orilla cuando haya restos de tentáculos, ya que estos pueden mantener su capacidad urticante incluso después de separarse del animal.

El Ayuntamiento recuerda que el objetivo del protocolo es compatibilizar la seguridad de los bañistas con una gestión proporcionada de este fenómeno, evitando cierres innecesarios de las playas cuando la presencia de ejemplares pequeños no supone un riesgo elevado, pero manteniendo todas las medidas de protección cuando la situación así lo requiere.