Presentación Banda Txitularis

Presentación

La flauta de tres orificios, habitualmente acompañada de un tamboril —por lo que el conjunto suele conocerse con ese nombre en distintas lenguas: tamboril, tambourin, tambourino… y sus intérpretes como tamborileros— es un instrumento que, aunque conocido por muchas culturas en sus orígenes, solo se ha mantenido como instrumento de música culta en zonas muy concretas del mundo.

En la cultura vasca, esta flauta ha evolucionado a lo largo de los siglos hasta convertirse en el txistu, con una estructura, afinación y timbre propios.

Hoy en día, el txistu es considerado el instrumento autóctono más representativo del pueblo vasco. Su sonido está presente en todo tipo de celebraciones y actos populares: en eventos oficiales, romerías, iglesias o partidos de fútbol, el txistu siempre está ahí.

Una prueba clara del fuerte arraigo de este instrumento en Euskal Herria es la existencia de la Asociación de Txistularis, que cuenta con cerca de dos mil personas asociadas.

La BANDA MUNICIPAL DE TXISTULARIS de Donostia / San Sebastián representa de forma ejemplar el valor que la cultura vasca ha sabido dar a este instrumento, tan singular por contar únicamente con tres orificios y no tener llaves.

La tradición txistulari de Donostia es probablemente la más destacada del País Vasco. Desde comienzos del siglo XIX, gracias al testimonio del folklorista Juan Ignacio de Iztueta, se reconoce la gran calidad de los txistularis donostiarras. Dentro de esta tradición, los txistularis municipales han sido siempre un referente para las demás personas. Nombres como Eusebio Basurko, Isidro Ansorena, Javier Hernández Arsuaga o José Ignacio Ansorena son ejemplos de esa excelencia.

Integrantes

La Banda Municipal de Txistularis de Donostia / San Sebastián está formada por ocho músicos y desempeña numerosas funciones en la ciudad. En su formación actual —José Ignacio Ansorena, Aitor Arozena, Jagoba Astiazaran, Juan Vega, Ion Irazoki, Jokin Kanpion, Agustín Laskurain, Francisco Lera, Julio García y Aitor Gastón— la banda no solo mantiene el nivel de sus predecesores, sino que ha alcanzado nuevas metas.

Esto es fruto del trabajo intenso que sus integrantes han realizado, no solo en las facetas tradicionales del instrumento, sino también en propuestas innovadoras y originales. Domina el repertorio popular y practica la música de cámara, tanto en solitario como junto a otros grupos vocales o instrumentales. Su repertorio es amplio, diverso y de alta calidad.

De estos músicos, seis son txistularis o tamborileros —intérpretes de instrumentos de la familia del txistu y el tamboril vasco: txirula o txilibitu, txistu y silbote, con sus correspondientes tamboriles— y dos son percusionistas. Todos ellos son profesionales titulados, que combinan su labor interpretativa con la enseñanza en la Escuela Municipal de Música y Danza de Donostia / San Sebastián. Además, dos de ellos también tocan la trompeta.

Estos músicos dominan, además de los instrumentos tradicionales, otros como teclados, bajo eléctrico, instrumentos de percusión (marimba, lira, etc.), flautas dulces, corneto, serpentón... Y como frecuentemente integran en sus interpretaciones otros instrumentos (trompeta, fagot, violín, voces...), se les considera un GRUPO POLIINSTRUMENTAL Y DINÁMICO.

Diferentes actuaciones

Organizado de esta manera, este grupo puede dar respuesta a todo tipo de necesidades que se le presenten al Ayuntamiento: recepciones protocolarias, actos de inauguración de obras públicas, ambientación o interpretación de conciertos en diferentes recepciones y ceremonias, entre otros. Sin dejar de lado sus funciones tradicionales de servicio popular —como las alboradas dominicales, los conciertos en las plazas durante los mediodías festivos, o el acompañamiento a las danzas populares en romerías, danzas de cuerda y festejos en los barrios—, también participa en otras actividades musicales, como colaboraciones con coros de la ciudad, grupos de danza o la interpretación de conciertos de música de cámara.

Un poco de historia

Los tamborileros de Donostia / San Sebastián cuentan con una tradición reconocida desde hace siglos. En 1824, el folklorista Juan Ignacio Iztueta ya escribía: “He visto en los barrios de la ciudad hasta ocho tamborileros cuyo trabajo era tocar en todos los días de fiesta”.

Los txistularis donostiarras actuales mantienen viva esa herencia. Sus directores a lo largo del siglo XX —Eusebio Basurko, Isidro Ansorena, Javier Hernández Arsuaga y José Ignacio Ansorena— han sido y siguen siendo referentes en el ámbito del tamboril vasco.

Muchas de las innovaciones y mejoras que ha experimentado este instrumento en los últimos treinta años —su construcción, técnica, pedagogía, reconocimiento oficial, discografía y su presencia en nuevos estilos y repertorios— han sido impulsadas por este conjunto, actualmente dirigido por José Ignacio Ansorena, nieto de Isidro.