El turismo se ha convertido en un fenómeno que afecta a la vida cotidiana de Donostia. Y del mundo. Su gestión es esencial para garantizar un equilibrio sostenible entre quienes vivimos aquí y quienes nos visitan.
Donostia está cambiando, y con ella la manera de entender el turismo. Gurera es el modelo de gestión que transforma la relación entre las y los donostiarras y el turismo. Y lo hace de una forma disruptiva, realista e integradora.
Un lugar especial. Que llevamos en el corazón. Y donde queremos vivir cada día. Nuestra inigualable Donostia. Una ciudad que construimos día a día. Abierta a quienes nos visitan, pero protegida de la masificación. Una ciudad que se comparte sin desdibujarse. Que busca visitantes respetuosos. Un modelo de turismo equilibrado, basado en el diálogo y el respeto. Y en eso trabajamos: en construir una ciudad más sostenible y habitable.
Más allá de una bella imagen. Una ciudad llena de vida. Una ciudad a la que llamamos hogar. Un hogar que todos y todas queremos cuidar. Que da la bienvenida a quienes nos visitan, pero es fiel a quienes la habitan. Que prioriza el bienestar de las y los donostiarras.
Un camino que se refleja en decisiones y en acciones. Avalado por las medidas adoptadas y las que seguiremos adoptando para hacer frente a los retos que nos plantea el turismo. Desde la escucha. Desde la participación colectiva. Tomando decisiones entre todos y todas, con el apoyo institucional del Ayuntamiento.
Una fuerza que nos mueve: la de las y los donostiarras. Que no siempre se ve, pero siempre está presente, en el trabajo comunitario, la solidaridad y el cuidado. Una fuerza con el poder de provocar un cambio real. Juntas y juntos, podemos construir otro futuro. Una Donostia más sostenible. Algo que hoy puede sonar a utopía, pero que nuestra voluntad puede hacerlo posible.
Nuestra nueva forma de hacer se llama Gurera. Y es más que un nombre. Una actitud. Una mirada. Un camino. La promesa de cuidar Donostia. Donde las y los donostiarras tenemos voz. Y nos implicamos. Así nace Gurera.
Gurera gestiona el turismo para proteger la vida diaria. Se centra en la satisfacción de residentes y visitantes, reforzando la calidad de vida y garantizando la calidad de la visita.
Gurera sitúa y gestiona el turismo dentro de la estrategia de ciudad, mediante una escucha activa de la ciudadanía y en colaboración con el sector y las instituciones.
Los beneficios de la gestión se demuestran con resultados. A su vez, los indicadores se publican con transparencia y de forma periódica.
Diez compromisos para cuidar y compartir mejor Donostia.
Cuidemos el descanso, la vida de barrio y la movilidad. La ciudad es, ante todo, un lugar para vivir.
Las decisiones se toman de forma colaborativa: Instituciones, sector y ciudadanía. Así se construye una ciudad habitable para todos/as.
Tomamos decisiones con datos. Medimos, publicamos y ajustamos. La confianza se basa en datos transparentes y resultados verificables.
Usos, horarios y aforos ordenados. Espacio público protegido. Descanso garantizado. Equilibrio entre los derechos de residentes y el disfrute de visitantes.
Impulsamos los aparcamientos disuasorios y la movilidad a pie, en bici o en transporte público. Zona de Bajas Emisiones. Menos coches, mejor aire y trayectos cotidianos más ágiles.
Ponemos en valor el euskera y la cultura propia. Apoyamos el comercio y la hostelería local. Invitemos a quien nos visita a descubrir lo auténtico.
Conocimiento, talento, innovación, empleo, redes y prestigio internacional. Conectan y posicionan la ciudad. Beneficio para todos/as.
Menos ruido, menos emisiones, menos residuos. Protegemos la ciudad para las próximas generaciones.
Lo que hacemos y lo que logramos, a un clic. Cualquiera puede saber en qué punto estamos y cómo avanzamos.
Compartamos la ciudad sin desdibujarla. Si nos visitas, cuida esta ciudad a la que llamamos hogar.
El turismo es un tema que influye en la vida de todas y todos. Cuantas más personas seamos en Gurera, mejor.
Porque Donostia es, ante todo, una ciudad para vivir.
Porque un turismo bien gestionado es sinónimo de calidad, estabilidad y futuro.
Porque Gurera protege la esencia de Donostia y enriquece la experiencia de quienes la visitan.