Presentado el libro “Donostiarren historia bat”

Gracias a la colaboración del Ayuntamiento de San Sebastián, este libro se repartirá de manera gratuita a las Tamborradas de la ciudad

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El Ayuntamiento de Donostia / San Sebastián ha acogido esta mañana la presentación de la publicación “Donostiarren historia bat”, editado y publicado por la Asociación Cultural 425 en colaboración con el consistorio donostiarra.

El libro escrito en formato divulgativo, conmemora los de 150 años de la Tamborrada, tal como la entendemos hoy. Un recorrido por la historia de San Sebastián como plaza militar, causa del origen de la Tamborrada. Una descripción del desarrollo de la Tamborrada y sus protagonistas coincidiendo, además, con el centenario de la primera izada.

En él se pueden descubrir además algunos menús de las cenas de la víspera de San Sebastián (sociedad gastronómica) de años pasados, así como seis recetas originales del cocinero Martín Berasategui.

La publicación podrá adquirirse en la Papelería Tamayo a un precio de 18 €, pero también podrá solicitarse a través de asociaciones sin ánimo de lucro (asociaciones culturales, recreativas, de mayores, tamborradas…) mediante el correo 425kulturelkartea@gmail.com, y el precio será 12 €.

Además, gracias a la colaboración entre la Asociación Cultural 425 y el Ayuntamiento, se van a repartir ejemplares de manera gratuita entre todas las tamborradas de la ciudad, tanto infantiles como de personas adultas.

150 años de historia


En la fiesta de la Tamborrada, los personajes y su música representan la vida cotidiana de una ciudad amurallada donde, durante siglos, convivieron sus habitantes con los militares. Esta convivencia, no siempre fácil, estuvo marcada por la preeminencia legal de la autoridad militar, dado que la ciudad ostentaba oficialmente la condición de plaza fuerte.

Raimundo Sarriegui fue el compositor que, inspirado en las melodías que resonaban en la ciudad amurallada —muchas procedentes de la actividad de los cuarteles—, creó el repertorio inicial de este acontecimiento popular. Los títulos de sus composiciones dan fe de ello: Diana, Retreta en dos piezas (Paso-doble primero y segundo de tambores, este último conocido como Tatiago) y Polka de tambores (la polka era la danza de moda en el tercer cuarto del siglo XIX).

Además, compuso la popular Iriyarena, basada en piezas anteriores de ese género (Zezen soinua, Idiarena...) que los txistularis interpretaban en los diferentes festejos taurinos (sokamuturra, zezen suzkoa...), y la Marcha de San Sebastián. Esta última fue creada como himno del patrón de la ciudad, a semejanza de los de San Juan o San Ignacio. Sin embargo, su rápido éxito y aceptación popular llevaron al propio autor a incluirla años más tarde como pieza de la Tamborrada

La Tamborrada es, pues, una fiesta cuyos personajes y música hunden sus raíces en la memoria viva de la historia de San Sebastián como antigua plaza militar durante casi 700 años.

Entrega de placas conmemorativas por su aportación a la tamborrada


La Asociación Cultural 425 ha entregado también una serie de reconocimientos a distintas asociaciones por su aportación a la historia de la Tamborrada:
  • Unión Artesana: Aunque en fechas anteriores había participado en solitario, es en 1876 cuando la Unión Artesana estableció el modelo de tamborrada tal como la conocemos en la actualidad. Desde entonces la ha representado de forma ininterrumpida durante los últimos 150 años. Se ha convertido, por tanto, en un auténtico pilar de la fiesta.

  • Euskal Billera: La sociedad Euskal Billera nació en 1901 y desde sus inicios participó activamente en numerosas obras benéficas y en todo tipo de fiestas populares. En 1906 organizó su primera Tamborrada de adultos y, al darse cuenta de que los más pequeños no tenían su propio espacio en la fiesta, impulsó la primera Tamborrada infantil en 1927. Esta iniciativa partió de Papá Mauri, Mauricio Etxaniz, y supuso el primer paso hacia la gran exhibición de niños y niñas tamborreros que conocemos hoy.

  • Kresala: La sociedad Kresala marcó un auténtico hito en la historia de la Tamborrada en 1980, al integrar en su formación un nutrido grupo de mujeres. Siendo una sociedad mixta desde su origen, varias socias expresaron su deseo de participar en la fiesta en igualdad de condiciones y desarrollaron una propuesta seria con la colaboración de Javier Mª Sada. La Junta Directiva aprobó el plan con apenas dos votos en contra y, como sociedad parroquial que era entonces, contó también con el respaldo de los representantes de San Vicente, Jesús Aldanondo e Iñaki Arzamendi. Las demás sociedades con tamborrada rechazaron esta iniciativa. Sin embargo, Kresala se mantuvo firme y continuó con la participación femenina. Lo que en su momento fue cuestionado por el resto de las tamborradas merece hoy nuestro reconocimiento por su valentía y determinación.

Publicada el 01/09/2026